La vela de 230 g da 52 horas de luz: encendida un par de horas por la tarde, más de tres semanas. Va en porcelana estriada hecha a mano, con su tapa, y lleva cera cien por cien vegetal sin parafina y mecha de algodón orgánico.
Es el tamaño de salón y de dormitorio. Enciéndela un par de horas antes de que llegue alguien y la casa ya huele cuando abre la puerta. La primera vez, déjala hasta que la cera esté líquida de borde a borde: es lo que evita que se abra un túnel en el centro y se quede cera pegada a las paredes.
Disponible en las nueve fragancias. Las dudas de uso están en las preguntas frecuentes.