Tableta de doce pastillas de cera perfumada, sin mecha y sin llama. Se pone una en el quemador y el calor hace el resto; también sirve suelta en un cajón, en un armario o dentro de una maleta.
La cera es vegetal, de soja, con una concentración alta de fragancia porque aquí no hay combustión que la lleve: sólo calor. Al no haber llama, es el formato para una habitación con niños o animales cerca, o para una mesilla.
Y es la forma más barata de probar una fragancia antes de ir a por la vela o el difusor. Si dudas entre dos aromas, empieza por aquí: en la página de aromas está la pirámide olfativa de cada uno.