Qué aroma poner en cada habitación

Perfumar una casa no es poner una vela en el salón. Cada habitación tiene un uso, un tamaño y un tipo de aire distinto, y lo que funciona en una queda mal en otra. Esta es la forma en que lo montamos nosotros.

La entrada: que trabaje sola

Es lo primero que huele quien llega, y tú no vas a estar allí encendiendo nada. Va un difusor de varillas: no se apaga, no se vigila y reparte el aroma hacia el resto de la casa.

Aquí funcionan bien los aromas con carácter, que se reconocen al entrar: 01 Bakhit, cálida y especiada (cardamomo, cedro y sándalo), o 08 Marja, intensa y silvestre (mora, laurel y cedro).

El salón: intensidad cuando hay gente

El salón se usa a ratos, y es donde interesa poder subir el aroma. Va una vela, encendida un par de horas antes de que llegue alguien. Si la estancia es amplia, la de 1,5 kg con tres mechas funde toda la superficie y llega donde la pequeña no llega.

Para estar, mejor algo que no canse: 05 Calma, serena y terrosa (esparto, pera y pachulí), o 07 Memory, nostálgica y envolvente.

El baño: limpio y corto

Es la habitación más pequeña y la que más rápido se satura. Aquí lo que va bien es el spray de hogar, un golpe cuando hace falta, y el jabón, que perfuma cada vez que alguien se lava las manos.

Aromas frescos: 04 Océano, oceánica y amaderada (gálbano, menta y cedro), o 06 Brisa, floral y ligera.

El dormitorio: suave y en los tejidos

En el dormitorio, el aroma tiene que estar sin que se note de dónde viene. Va la bruma textil sobre las sábanas recién puestas y las cortinas.

Lo que mejor sienta: 03 Andreia, verde y herbácea (albahaca, lavanda y jazmín), o 02 Sakura, afrutada y floral.

La regla que lo simplifica todo

Si dudas, elige un solo aroma para toda la casa. Cada fragancia de Cortell existe en once formatos con la misma fórmula, adaptada a cada uno. Así la entrada y el baño no se pelean: la casa suena afinada en vez de a mezcla.

Ver las nueve fragancias, una a una.