Bruma textil de 500 ml con pulverizador, para las sábanas, las cortinas, las toallas y la ropa guardada. Se aplica a unos treinta centímetros del tejido.
Es el truco de la casa que huele bien sin que se vea de dónde viene: sobre las sábanas recién puestas y sobre las cortinas, que es donde el aroma aguanta más y se mueve con el aire cada vez que alguien pasa.
En las nueve fragancias de la casa, para que la ropa huela igual que el salón.